Fomento de la lectura y educación literaria, por Felipe Zayas en darle a la lengua

Si los alumnos han de apropiarse de la forma de lectura tal como funciona socialmente, es decir, como un acto personal y libre de relación entre el texto y el lector, se habrá de procurar un espacio de lectura con estas características, sin que pueda superponerse e identificarse con las situaciones pensadas por la escuela para ayudar al desarrollo de la competencia literaria.

He reproducido un  fragmento de una obra de Teresa Colomer y Anna Camps de 1991 (Ensenyar a llegar, Ensenyar a escriure, publicado por Rosa Sensat/Edicions 62) que todavía se puede leer con provecho.

En este fragmento se distinguen dos situaciones de lectura en el ámbito escolar:

  • Lectura como acto personal y libre, tal como funcionan socialmente.
  • Lectura orientadas al desarrollo de la competencia literaria.

Esta distinción tiene consecuencias importantes en cuanto a los objetivos y en cuanto a la mediación pedagógica.

Para promover la lectura como acto personal y libre, según las citadas autoras, son adecuadas actividades como las siguientes:

  • La lectura individual, independiente de cualquier trabajo escolar
  • Actividades de presentación y difusión de los libros que se pueden leer.
  • Actividades de incitación a la lectura
  • Creación de un clima propicio al comentario, al debate, la recomendación y el intercambio.

Estas actividades son muy diferentes de las indicadas para la formación de lectores literarios:

  • Actividades para el estudio de contenidos literarios programados
  • Trabajo de observación y análisis de obras
  • Comentario detallado de una obra leída  de forma colectiva
  • Relación de la lectura con proyectos de escritura creativa.

Estas distinciones nos ayudan a precisar dos conceptos que a veces se confunden en el ámbito escolar:

Captura de pantalla 2011-12-03 a la(s) 20.17.15

Propongo un decálogo que está basado en la  distinción que he venido haciendo:

 

SEGUIR LEYENDO PÁGINA DEL AUTOR—>