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Portada de La isla del tesoro, de Robert L. Stevenson

El clásico de aventuras por excelencia: mapas, piratas y tesoros enterrados en una historia inolvidable que mejora la calidad de nuestros sueños.

Selección Clásicos Universales

La isla del tesoro

Robert L. Stevenson

Rústica 256 páginas 12 x 19 cm

De qué va

Ambientado en un momento no precisado del siglo XVIII, el libro empezó a alcanzar popularidad hasta conseguir un éxito incuestionable, convirtiéndose en un clásico de la novela de aventuras.
El mapa de un tesoro enterrado marcado con una X, terribles y sucios piratas, las más violentas pasiones, goletas al viento, crímenes apasionados, mares embravecidos, islas paradisiacas, marineros con una pata de palo, loros sobre el hombro, afilados sables y lentas pistolas, códigos secretos, barriles de manzanas… Todos los ingredientes necesarios para una gran aventura que enfrenta a buenos y malos en la búsqueda del ansiado tesoro… ¿qué más se puede pedir?

John Silver el Largo, un viejo pirata al que le falta una pierna, que había navegado con la tripulación del Capitán Flint, ambienta un inicio memorable para una historia que no nos dejará indiferentes y mejorará la calidad de nuestros sueños. Una fuente de inspiración interminable.

Datos del libro

AutorRobert L. Stevenson
ColecciónSelección Clásicos Universales
ISBN978-84-16365-90-6
Páginas256 páginas
EncuadernaciónRústica
Medidas12 x 19 cm
Formatolibro
EditorialMestas Ediciones
Retrato de Robert L. Stevenson

Quién fue Robert L. Stevenson

Robert Louis Stevenson nació en Edimburgo (Escocia) en 1850, en una familia de renombrados ingenieros de faros. De salud delicada desde niño, padeció toda su vida afecciones pulmonares que lo obligaron a buscar climas benignos. Estudió ingeniería y después Derecho por deseo de su padre, pero muy pronto decidió dedicarse por entero a la literatura, para disgusto familiar. En sus años jóvenes viajó por Europa y llevó una vida bohemia.En Francia conoció a Fanny Osbourne, una mujer estadounidense de la que se enamoró y a la que siguió hasta California para casarse con ella. Perseguido siempre por la enfermedad, viajó sin descanso en busca de aire puro, hasta que finalmente se estableció con su familia en la isla de Samoa, en el Pacífico Sur, donde los nativos lo apreciaron y llamaron Tusitala, «el que cuenta historias». Allí murió de repente en 1894, con solo cuarenta y cuatro años, y fue enterrado en la cima de un monte de la isla.

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Más sobre este libro

Un mapa marcado con una X, piratas terribles, goletas al viento, islas paradisíacas y un tesoro enterrado: La isla del tesoro reúne todos los ingredientes de la gran aventura. John Silver el Largo, el viejo pirata de una sola pierna, protagoniza un inicio memorable de una historia que no deja indiferente. Stevenson creó un clásico imperecedero y una fuente de inspiración interminable para lectores de todas las edades.

Por qué deberías leerlo:

  • Nació de un mapa. En el verano lluvioso de 1881, en Braemar (Escocia), Stevenson dibujó una isla para entretener a su hijastro Lloyd Osbourne, de doce años, y de aquel dibujo salió la novela entera.
  • Se publicó por entregas en la revista juvenil Young Folks con otro título, «El cocinero de a bordo», y firmada con un seudónimo, capitán George North.
  • Casi todo lo que hoy imaginamos al decir «pirata» viene de aquí: el mapa con la X, la isla del tesoro, el loro al hombro, la pata de palo y Long John Silver.
  • Se regala a un lector de diez a catorce años y además lo compran los adultos para sí mismos: rota en dos secciones distintas de la librería. Y con Robinson Crusoe (C69) forma el par de aventuras marinas de la colección.

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