Nikolái Gógol

De su Capote, dijo Dostoievski, salimos todos los escritores rusos.

Retrato de Nikolái Gógol

Nikolái Gógol nació en 1809 en Soróchintsi, en la actual Ucrania, entonces parte del Imperio ruso, en una familia de la pequeña nobleza rural. Los paisajes, las supersticiones y el folclore de su tierra natal alimentarían buena parte de su obra. Siendo joven marchó a San Petersburgo con ambiciones literarias; tras algunos comienzos difíciles, entró en contacto con los grandes escritores de la capital, entre ellos Pushkin, y logró abrirse camino con sus primeros relatos de ambiente ucraniano.

Alcanzó gran renombre, pero fue siempre un hombre atormentado, de salud frágil y religiosidad extrema. Pasó largas temporadas fuera de Rusia, sobre todo en Roma, ciudad que amó especialmente. En sus últimos años cayó en una profunda crisis espiritual, llegó a quemar parte de sus manuscritos y se sometió a duros ayunos. Murió en Moscú en 1852.

Gógol combinó como nadie la comicidad, lo fantástico y la crítica social. En Mestas se recogen sus relatos en Los mejores Cuentos de Nikolái Gógol y se le encuentra también en Los mejores cuentos Rusos y Los mejores cuentos de Humor, muestra de las dos caras de su genio: la carcajada y la inquietud.

Su estilo mezcla el detalle realista con un humor absurdo y una sombra de pesadilla, capaz de convertir la vida gris de un funcionario en algo extraño y memorable. Esa mirada, entre la burla y la compasión, influyó decisivamente en toda la literatura rusa posterior.

Las obras de Nikolái Gógol en Mestas Ediciones

Mostrando los 3 resultados