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Los mejores cuentos Franceses

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Hablar de Alexandre Dumas, Julio Verne, Victor Hugo, Stendhal, Honoré de Balzac, Guy de Maupassant, Charles Perrault, Jean de la Fontaine… son palabras mayores, ya que nos referimos a algunos de los más grandes escritores de todos los tiempos. Gracias a narraciones como las suyas, la literatura universal ha evolucionado hasta la maestría más absoluta, llenando el imaginario colectivo de historias, personajes y mundos inolvidables. Todo buen amante de la lectura habrá disfrutado del tiempo de placer y aprendizaje invertido en obras maestras de alguno de estos autores de origen francés.

En el presente libro hemos recopilado los cuentos cortos más destacados dentro de la producción francesa, la mayoría de los cuales muestran la excelencia narrativa y la importancia de las letras galas en la historia. Así podremos encontrar relatos imprescindibles como La muerta enamorada, Los amotinados de la Bounty, El Horla, La Condesa de Tende o La historia de un muerto contada por él mismo.

Información adicional

Dimensiones

12 x 19 cm

Isbn

978-84-17244-73-6

Número de páginas

416 páginas

Tipo de cubierta

Rústica

«En este apartado encontrarás una selección de los testimonios más destacados que hemos obtenido de este libro. Si en este momento no hay ninguna crítica, reseña o cita, es porque todavía las estamos recopilando. Esperamos que pronto puedas verlas aquí resumidas. ¡Muchas gracias por tu paciencia, querido/a lector/a!» —Mestas Ediciones

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Descripción

Hablar de Alexandre Dumas, Julio Verne, Victor Hugo, Stendhal, Honoré de Balzac, Guy de Maupassant, Charles Perrault, Jean de la Fontaine… son palabras mayores, ya que nos referimos a algunos de los más grandes escritores de todos los tiempos. Gracias a narraciones como las suyas, la literatura universal ha evolucionado hasta la maestría más absoluta, llenando el imaginario colectivo de historias, personajes y mundos inolvidables. Todo buen amante de la lectura habrá disfrutado del tiempo de placer y aprendizaje invertido en obras maestras de alguno de estos autores de origen francés.

En el presente libro hemos recopilado los cuentos cortos más destacados dentro de la producción francesa, la mayoría de los cuales muestran la excelencia narrativa y la importancia de las letras galas en la historia. Así podremos encontrar relatos imprescindibles como La muerta enamorada, Los amotinados de la Bounty, El Horla, La Condesa de Tende o La historia de un muerto contada por él mismo.

Marca

Alexandre Dumas

Emma García es coach, MBA en Dirección General y empresaria. Ha creado y desarrollado cadenas de franquicia en sectores de moda, mobiliario y hostelería (co-fundadora de “Cañas y Tapas”), lo que le ha procurado contacto directo con cientos de emprendedores, a los que ayuda, a través del coaching y mentoring, a conseguir sus metas personales y profesionales. Emma García es coach, MBA en Dirección General y empresaria. Ha creado y desarrollado cadenas de franquicia en sectores de moda, mobiliario y hostelería (co-fundadora de “Cañas y Tapas”), lo que le ha procurado contacto directo con cientos de emprendedores, a los que ayuda, a través del coaching y mentoring, a conseguir sus metas personales y profesionales.

Alfred de Musset

Alphonse Daudet

Auguste Villiers de L’Isle Adam

Charles Nodier

Charles Perrault

Nació el 12 de enero de 1628 en la ciudad de París, mediante un parto doble, en el que también vino al mundo su gemelo François (que murió a los seis meses). Su familia, perteneciente a la burguesía acomodada (su padre era abogado en el Parlamento), hizo posible que tuviera una buena infancia y asistiera a las mejores escuelas de la época. Ingresó en el colegio de Beauvais en 1637, donde descubre su facilidad para las lenguas muertas. A partir de 1643 comienza a estudiar Derecho. Indudablemente hábil y con un notorio sentido práctico, recibe la protección de su hermano mayor Pierre, que era recaudador general. En 1654 es nombrado funcionario para trabajar en el servicio gubernamental. Participó en la creación de la Academia de las Ciencias y en la restauración de la Academia de Pintura. Jamás luchó contra el sistema, lo cual le facilitó la supervivencia en una Francia muy convulsionada políticamente y en la que los favoritos caían con demasiada frecuencia. Su vida, siempre dedicada al estudio, dejaba escaso margen a la fantasía. En su primer libro Los muros de Troya, de 1661, no se muestra nada infantil, como se puede apreciar en el contenido de la obra. Esto se debe a que a lo largo de su burocrática y aburrida existencia de funcionario privilegiado, lo que más escribió fueron odas, discursos, diálogos, poemas y obras que halagaban al rey y a los príncipes, lo que le valió llevar una vida colmada de honores, que él supo aprovechar. (Fragmento de wikipedia)

Émile Zola

Émile Zola nació en París, hijo de François Zola, un ingeniero veneciano naturalizado, y de la francesa Émilie Aubert. Su familia se trasladó a Aix-en-Provence y tuvo graves problemas económicos tras la muerte temprana del padre. Tuvo como compañero de colegio a Paul Cézanne1​con quien mantendría una larga y fraternal amistad. Volvió a París en 1858. En 1859, Émile Zola suspendió dos veces el examen de bachillerato. Como no quiso seguir siendo una carga para su madre, abandonó los estudios con el fin de buscar trabajo. Émile Zola retratado por Manet (1868). En 1862 entró a trabajar en la librería Hachette1​ como dependiente. Escribió su primer texto y colaboró en las columnas literarias de varios diarios. A partir de 1866, cultivó la amistad de personalidades como Édouard Manet, Camille Pissarro y los hermanos Goncourt. En 1868 concibió el proyecto de Les Rougon-Macquart, que empezó en 1871 y concluyó en 1893. Su aspiración era realizar una novela «fisiológica», a la que intentaba aplicar algunas de las teorías de Taine sobre la influencia de la raza y el medio sobre el individuo y de Claude Bernard sobre la herencia. "Quiero explicar cómo una familia, un pequeño grupo de seres humanos, se comporta en una sociedad, desarrollándose para dar lugar al nacimiento a diez o a veinte individuos que parecen, a primera vista, profundamente diferentes, pero que el análisis muestra íntimamente ligados los unos a los otros", dirá Zola en el prefacio de la primera novela de la saga, que sigue, aunque solo en parte, el modelo de Honoré de Balzac en la Comedia humana. El subtítulo de la serie reza Historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio. La obra consta de veinte novelas y se inicia con La fortuna de los Rougon en 1871: un retrato social que, siguiendo el esquema del naturalismo, tiene altas dosis de violencia y dramatismo y resultó a veces demasiado explícito en sus descripciones para el gusto de la época. Las novelas, sin embargo, fueron elaboradas con imaginación, pese a los datos que había buscado previamente. (Extracto de Wikipedia)

George Sand

Guillaume Apollinaire

Guy de Maupassant

Autor principalmente de cuentos, aunque escribió seis novelas. Maupassant está considerado uno de los más importantes escritores de la escuela naturalista, cuyo máximo pontífice fue Émile Zola, aunque a él nunca le gustó que se le atribuyese tal militancia. Es cierto que fue un fotógrafo de su tiempo y su doctrina literaria está recogida en el prólogo que escribió para su novela Pierre et Jean, donde escribió: «La menor cosa tiene algo de desconocido. Encontrémoslo. Para descubrir un fuego que arde y un árbol en una llanura, permanezcamos frente a ese fuego y a ese árbol hasta que no se parezcan, para nosotros, a ningún otro árbol ni a ningún otro fuego». Para el historiador Rafael Llopis, Maupassant, perdido en la segunda mitad del siglo XIX, se encontraba muy lejano ya del furor del Romanticismo, fue «una figura singular, casual y solitaria».16 (Extracto de Wikipedia)

Honoré de Balzac

Jean de La Fontaine

Jeanne-Marie Le Prince de Beaumont

Joris-Karl Huysmans

Jules Renard

Julio Verne

Es un reconocido crítico de cine y colaborador de las revistas La Butaca, Film Historia, Sensacine y Pantalla 90. Autor de varios libros de estudio cinematográfico y editor del prestigioso blog La Mirada de Ulises (www.miradadeulises.com). Licenciado en Historia y Máster en Historia y Estética de la Cinematografía.

Léon Bloy

Madame de La Fayette

Marcel Schwob

Marqués de Sade

Prósper Mérimée

Stendhal

Théophile Gautier

Victor Hugo

Victor Marie Hugo /viktɔʁ maʁi yɡo/ —inscripción completa en su acta de nacimiento: Victor, Marie Hugo—N 1​ (Besanzón, 26 de febrero de 1802-París, 22 de mayo de 1885), fue un poeta, dramaturgo y novelista romántico francés, considerado como uno de los más importantes en lengua francesa. También fue un político e intelectual comprometido e influyente en la historia de su país y de la literatura del siglo XIX.1​ Era hermano de los también escritores Eugène Hugo y Abel Hugo. Ocupa un puesto notable en la historia de las letras francesas del siglo XIX en una gran variedad de géneros y ámbitos.2​3​ Fue un poeta lírico, con obras como Odas y baladas (1826), Las hojas de otoño (1832) o Las contemplaciones (1856), poeta comprometido contra Napoleón III en Los castigos (1853) y poeta épico en La leyenda de los siglos (1859 y 1877). Fue también un novelista popular y de gran éxito con obras como Nuestra Señora de París (1831) o Los miserables (1862). En teatro expuso su teoría del drama romántico en la introducción de Cromwell (1827),4​ y la ilustra principalmente con Hernani (1830) y Ruy Blas (1838). Su extensa obra incluye también discursos políticos en la Cámara de los Pares, en la Asamblea Constituyente y la Asamblea Legislativa —especialmente sobre temas como la pena de muerte, la educación, los derechos de las mujeres o Europa—, crónicas de viajes —El Rin (1842) o Cosas vistas, (póstuma 1887 y 1890)—, así como una abundante correspondencia. Contribuyó de forma notable a la renovación lírica y teatral de la época; fue admirado por sus contemporáneos y aún lo es en la actualidad, aunque ciertos autores modernos le consideren un escritor controvertido.5​ Su implicación política, que le supuso una condena al exilio durante los veinte años del Segundo Imperio francés (1852-1870), permitió a posteriores generaciones de escritores una reflexión sobre la implicación y el compromiso de los escritores en la vida política y social. Sus opiniones, a la vez morales y políticas,6​ y su obra excepcional, le convirtieron en un personaje emblemático a quien la Tercera República honró a su muerte con un funeral de Estado, celebrado el 1 de junio de 1885 y al que asistieron más de dos millones de personas, y con la inhumación de sus restos en el Panteón de París. (Extracto de Wikipedia)

Voltaire

Existen varias hipótesis acerca del seudónimo Voltaire. Una versión muy aceptada dice que deriva del apelativo Petit Volontaire (el pequeño voluntario) que usaban sus familiares para referirse a él de niño. No obstante, parece ser que la versión más verosímil es que Voltaire sea el anagrama de Arouet L(e) J(eune) (Arouet, el joven), utilizando las mayúsculas del alfabeto latino. También existen otras hipótesis: puede tratarse del nombre de un pequeño feudo que poseía su madre; se ha dicho que puede ser el sintagma verbal que significaba en francés antiguo que él voulait faire taire (‘deseaba hacer callar’, de ahí vol-taire), a causa de su pensamiento innovador, que pueden ser las sílabas de la palabra re-vol-tair (‘revoltoso’) en otro orden. En cualquier caso, es posible que la elección que el joven Arouet adopta, tras su detención en 1717, sea una combinación de más de una de estas otras hipótesis.